Motivos del sabor tan dulce de los vinos típicos de Málaga

EL VINO DE MÁLAGA Y SU DULZOR

El vino dulce tradicional de Málaga es una bebida con una larga historia y una gran popularidad en la región andaluza de España. Se cree que el vino dulce de Málaga tiene sus raíces en la época romana, cuando los romanos cultivaban uvas y producían vino en la región. A medida que el vino se volvió más popular, comenzaron a experimentar con diferentes métodos de producción y añadir diferentes ingredientes para crear diferentes tipos de vino.

Es uno de los productos más emblemáticos de la provincia de Málaga. Se trata de un vino elaborado a partir de uvas de la variedad Moscatel, que es conocida por su alto contenido en azúcares y su sabor a miel y flores.

Uno de estos tipos de vino era el vino dulce, que se obtenía añadiendo azúcar o miel a la mezcla durante el proceso de fermentación. Esto hacía que el vino fuera más dulce y afrutado, y se convirtió en una bebida muy popular entre la población local.

MADURACIÓN DE LAS UVAS

Cuando se produce el vino dulce de Málaga, las uvas se dejan madurar al sol durante un período de tiempo prolongado, lo que permite que el azúcar se concentre en las uvas. Luego, las uvas se someten a un proceso de maceración y fermentación, durante el cual el azúcar se convierte en alcohol. Sin embargo, durante este proceso, se detiene la fermentación de forma artificial antes de que todo el azúcar se convierta en alcohol, dejando así un vino con un alto contenido de azúcar residual y un sabor dulce.

A lo largo de los siglos, el vino dulce de Málaga ha sido elaborado de diferentes maneras, pero la más común es la denominada “solera y criaderas”. En este proceso, el vino se somete a un proceso de envejecimiento en barricas de roble, donde se mezcla con vinos más jóvenes para obtener una bebida con un sabor y una textura únicos.

LAS MOSCATEL, LAS MÁS FRECUENTES

Con el tiempo, el vino dulce de Málaga se convirtió en una bebida típica de la región y se hizo famoso en todo el mundo. Actualmente, se produce utilizando uvas de la variedad Moscatel, que crecen en la región y son conocidas por su dulzor y aroma afrutado. El vino dulce de Málaga se suele servir frío y es una bebida perfecta para acompañar a dulces o postres.

Además, durante la elaboración del vino dulce de Málaga, se añaden más uvas Pedro Ximénez a la mezcla para darle aún más dulzor y sabor a miel. Esto es lo que le da al vino dulce de Málaga ese sabor tan característico y afrutado, similar a la miel.

Los vinos que destacan especialmente como postre son los naturalmente dulces, como por ejemplo el Pedro Ximenez Añejo.

Y en cuanto a vinos de entrante destacan el Apiane y el Etéreo.

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